“¿Papá?”
Texto: Malaquías 4:6
“El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres”
Ayer preparando el tema para el blog, estaba un poco bloquedo porque no sabía exactamente que escribir. O sobre que entre tantas cosas que tengo en mi mente.Yo fui uno mas de las estadisticas que vivieron sin padre y sin madre asi que tengo muchp que decir sobre el tem pero solo publicare lo ya escrito. Depronto me sorprendí terminando este artículo y, al leerlo me dije: si es lo que Dios quiere que publique pues, se va sin edición siquiera se va, porque le quitaría la esencia. Y, aqui va….
Este tema es muy ambiguo en cuanto a si realmente has sido padre o no. Pues no es solo dar lo necesario, visitarlo de vez en cuando si estas separado o enviarle de otro país cosas para que sean la envidia del salón porque son importadas. Tampoco reclamar situaciones sin primero cuidar un jardin y hay si admirar y regocijarse en su belleza.
Son muchos los padres que asumen su rol responsablemente y lo ejercen con amor. Pero quienes han huido de esa labor aún a sabiendas que deben ser padres unos de actitud, otros de reconocimiento esencial de su paternidad y otros de distancia, les hago un llamado a hacerse una evaluación básica de que será de aquella vida biológicamente concebida sin tu amor, a quien es carne y sangre de tu sangre.
Padre que hoy estas asustado, confundido o solo indiferente, Dios no desampara al justo ni al fiel, y tu hijo será levantado si su madre es temerosa de Dios y aún no siendolo ya que Dios, tiene un plan bendecido para él en su inmensa misericordia, por lo que le dará la oportunidad de ser exitoso. Sin embargo quiero recordarte que gran parte de tu abandono o falta de amor, puede generar en ese personita una atadura muy delicada que se desemboca en maldiciones generacionales de las cuales ellos no son culpables, pues tus batallas las cazaste tu y el no tiene responsabilidad de tus actos.
De una cosa debes estar seguro y es de que en la vida todo tiene causas y efectos, y de la decisión mala o buena dependen tus maldiciones o bendiciones y quizá no de manera inmediata pero si a largo plazo, a no ser que tomes las riendas de tus temores y les des un punta pie a el pasado para empezar con el respaldo de Dios a proceder como un verdadero padre. Ve a donde está tu hijo que anhela sentirte aunque su reacción ante ti sea rebelde. Pídele perdón y cúbrete antes con oración y la sangre de Cristo para que Dios sea quien hable por ti y rompa tu dureza de corazón y la amargura de tu hijo.
Para que ponga en tu boca lo que realmente estas sintiendo decir, no reclames respeto que no te has ganado, pues eso no se impone, eso se gana con amor. Arriba padre, lucha y adelante que si hiciste algo erróneo en el pasado hoy Dios te da la oportunidad de y recuperar a ese hijo que dejaste a la deriva por orgullo, influencias egoístas y mala cabeza.
Tu hijo te espera y no es fácil para el ver como sus amigos se preparan para esa gran celebración del padre. Él siendo tan amado de Dios como cualquiera está sufriendo porque aún no ha entendido ni entenderá porque tú no estás a su lado. Es hora de empezar y con inteligencia, ejemplo, respeto y muchismo amor. Adelante que Dios te respalda, no desfallezcas que para los que aman a Dios todo les es posible… tu hijo te necesita…
historia del Día del Padre
Conmemorar el amor a los padres una vez al año se ha convertido en algo habitual en nuestro tiempo. A pesar que se celebra el día del Padre con un regalo, esta festividad no tiene un origen comercial para aumentar las ventas en estas fechas como muchos piensan.

El verdadero origen del 'Día del Padre' surge el 19 de junio de 1909 en Estados Unidos cuando una mujer llamada Sonora Smart Dodd quiso homenajear a su padre, Henry Jackson Smart. Este veterano de la guerra civil se convirtió en viudo cuando su esposa (la madre de Sonora Smart Dodd) murío en el parto de su sexto hijo. Fue en una granja rural en el estado de Washington donde Henry Jackson se hizo cargo de la educación de seis niños. Sonora Smart se dio cuenta de que su padre había sido todo un ejemplo a seguir y propuso la fecha del nacimiento de su padre, el 19 de junio, para celebrar el Día del Padre.
La idea de instituir un Día del Padre fue acogida con entusiasmo por muchas personas en diversos condados y ciudades, pero no fue hasta 1924 cuando el presidente Calvin Coolidge apoyó la idea de establecer un día nacional del padre. En 1966 el presidente Lyndon Johnson firmó una proclamación que declaraba el tercer domingo de junio como día del padre en Estados Unidos.
Esta festividad se celebra en la mayoría del continente americano el tercer domingo de junio. La fecha cambia en los países de orígen católico, como el caso de España, que se relaciona el Día del Padre con la Festividad de San José, padre de Jesús de Nazaret, que se celebra el 19 de marzo. En esa fecha, la familia se une para celebrar con regalos la labor de los padres y el amor que se les profesa.
EN EL DÍA DE LOS PADRES
Pensar en mi padre me produce ternura y me emociona profundamente. Tal vez porque he recibido buenos ejemplos de él y he sentido su amor incondicional durante toda mi vida. Su ejemplo me ha hablado más que sus palabras. A lo largo de mi vida he recibido su apoyo y su guía. Cuando me he sentido triste o he creído perder la esperanza, él siempre me recuerda las promesas que Dios ha hecho para mi vida y me anima a no rendirme.
Un buen padre ama, protege, cuida, provee, corrige, enseña, disciplina, comunica sus sentimientos sin temor a parecer vulnerable y sabe reconocer y pedir excusas cuando se equivoca. Personalmente de mi padre he aprendido y recibido grandes lecciones. Su compañía en momentos difíciles para mi ha sido un valuarte. La fe que me demuestra todos los días y el amor y la manera que se comunica con Dios me hacen admirarlo.
Amo a mi padre porque anda pendiente de que tanto mi madre como nosotras nos sintamos bien. Porque se preocupa en tratar de proveer conforme a lo que puede. Porque cuando hay una fecha especial o algo que para nosotras es importante, hace lo posible por respaldarnos y estar ahí.
Pero más que todo, como lo he escrito y dicho en muchas ocasiones, es que amo a mi padre porque el me enseñó amar a Dios como lo amo. Porque siempre me dijo que más importante que cualquier cosa en este mundo era reconocer que Dios es soberano y nos ama a cada uno de nosotros. Porque me explicó la importancia de saber que aunque pueda lograr muchas cosas en este mundo si no tengo a Dios en mi vida y corazón, no estaré completa. Y si hoy puedo deleitarme en la presencia de mi Dios, sentirlo y verlo obrar en mi vida cada día y continuamente es porque Dios me ha dado buenos padres.
Pero como hoy festejamos y honramos a esos padres que merecen ser elogiados. Aprovecho el tiempo y el espacio para reconocer y felicitar al mío que me conmueve y me llena de alegría. Le pido a mi Dios que me le de mucha fuerza y muchos años de vida para que pueda presenciar lo que él hará en mi vida y ser testigo de por lo que tantos años ha orado para que suceda en mí. Le pido a mi papito celestial que cada día me ayude a poder ser una mejor hija porque mis padres merecen que yo los respete, los honre y les demuestre mi amor siempre.
